
Mapa mental del alcoholismo: Brain mapping
A medida que pasan las décadas, los estudios científicos y el interés sobre cómo funciona el cerebro aumentan. En el caso de la relación con el uso de sustancias y alcoholismo no es diferente, el uso de un mapa mental del alcoholismo es uno de los nuevos avances en el tratamiento de recuperación del trastorno.
Neurociencia aplicada en el consumo de alcohol
Habitualmente los diagnósticos clínicos sobre el alcoholismo se hacen sobre un registro de conductas o test, sin tener una forma exacta que indicará marcadores biológicos. Con la neurociencia aplicada en el campo podemos conocer cómo es la actividad del cerebro que lleva a la adicción al alcohol. Cada vez que se recurre al alcohol, hay una modificación del funcionamiento cerebral.
La persona con adicción al alcohol tiene una actividad de funcionamiento diferente sin alcohol en el cuerpo, y esto es de las variables de las recaídas. Es necesario conocer la actividad del cerebro para entender el funcionamiento que hay debajo de sus conductas de adicción.
El mapa mental del alcoholismo revela factores claves que influyen en el trastorno por consumo de sustancias del paciente. Con esta información, se suelen recomendar diferentes tratamientos dirigidos específicamente a estas áreas.
La tecnología QEEG (electroencefalografía cuantitativa) revela conocer la actividad cerebral, para hacer un diagnóstico electrofisiológico, y ser más precisos en los tratamientos. Además, con el neurofeedback la persona aprende a cambiar la actividad de su cerebro que le llevaba a consumir alcohol.
Mapeo mental o brain mapping: mapa mental del alcoholismo
El brain mapping es relativamente una nueva herramienta científica y tecnológica, creada para enseñar a los profesionales sobre cómo funciona el cerebro mediante imágenes. Estas imágenes de mapeo cerebral muestran las anomalías en las vías neuronales en una persona con abuso de alcohol o drogas, ya que estas sustancias alteran significativamente la actividad cerebral.
En función a esto, los profesionales de la salud desarrollan mejores aproximaciones a tratamientos al entender la neurología del paciente, incluyendo cómo responden ante ciertos estímulos. Esta herramienta tiene el potencial de revelar una predisposición genética a las conductas adictivas o que el consumo de sustancias proviene de un trauma infantil, entre otros factores.
La neurociencia también puede revelar posibles desencadenantes y antojos antes de que ocurran. Cuando un profesional tiene las herramientas para prevenir los antojos intensos, el riesgo de recaída se reduce considerablemente.
Técnicas del mapeo cerebral para estudiar los efectos del alcoholismo en el cerebro
Se utilizan técnicas como electroencefalograma (EEG, electroencephalography), resonancia magnética funcional (fMRI, functional Magnetic Resonance Imaging) y tomografía por emisión de positrones (PET, Positron Emission Tomography).
Cada una de estas revela información diferente que en combinación puede brindar información más amplia para la comprensión del impacto en la estructura cerebral por alcoholismo.
EEG en el alcoholismo
Ayuda a medir la actividad eléctrica cerebral y refleja la actividad neuronal, captura la actividad cerebral en cuestión de segundos. Su uso en el alcoholismo se debe a que detecta cambio de patrones en las ondas cerebrales, así como la disminución de la actividad cerebral alfa y beta.
Las ondas alfa se asocian con la relajación, la tranquilidad y la meditación, mientras que las ondas beta se relacionan con el estado de alerta, la concentración y la resolución de problemas. En diferentes estudios se identifica que los sujetos alcohólicos presentan un mayor potencial de beta que los sujetos no alcohólicos. Además, evalúa la conectividad funcional de las regiones del cerebro.
fMRI en casos de alcoholismo
Mide los cambios en el flujo sanguíneo asociados a la actividad cerebral, esta técnica provee imágenes detalladas de la estructura del cerebro. Su aplicación en un paciente alcohólico revela los cambios en la actividad cerebral asociados al deseo de beber o craving, el procesamiento del sistema de recompensas y las funciones ejecutivas como la memoria de trabajo.
PET en pacientes alcohólicos
Se mide la actividad metabólica, a menudo se utilizan trazadores radiactivos para medir el metabolismo de la glucosa o la actividad de los neurotransmisores. Puede evaluar directamente los neurotransmisores y el proceso metabólico. En su aplicación dentro del contexto del alcoholismo tiene el potencial de investigar el rol del sistema de recompensas y el impacto del alcohol en el metabolismo cerebral.
En esencia, el EEG, es el mejor para entender el momento en el que se producen los cambios de la actividad cerebral durante y después del consumo de alcohol. El fMRI, es ideal para ubicar o mapear la distribución espacial de los cambios en la actividad del cerebro. Y el PET es valioso para evaluar el proceso metabólico y la actividad de los neurotransmisores relacionados con el alcoholismo.

Terapia de neurofeedback
Es una técnica que se basa en el condicionamiento operante, en la neurociencia y en la psicometría. Es una forma de terapia que se basa en la neurociencia y utiliza la tecnología para monitorear en tiempo real la actividad eléctrica del cerebro, a partir de esta información, enseña al cerebro a autorregularse.
Se sustenta con la premisa de que el cerebro, al verse reflejado, corrige y mejora su actividad. Con el tiempo y la práctica, estos cambios se vuelven automáticos y sostenibles.
¿Cómo pueden ayudar las técnicas de neurofeedback en el abuso de alcohol?
- Tratamiento para la deficiencia alfa: Entre los mayores descubrimientos en los electroencefalogramas es que típicamente las personas con consumo de alcohol excesivo no producen suficientes ondas alfa, estas son las ondas cerebrales más estrechamente asociadas con la relajación, la atención plena y el descanso. Esta deficiencia puede causar sentirse crónicamente tensos, problemas para dormir y no sentirse cómodos consigo mismo.
- En caso de ondas betas excesivas: El exceso de esta actividad de ondas cerebrales beta suele ocasionar pensamientos excesivos, generalmente repetitivos, pueden ser preocupantes y rumiantes. Cuando las ondas betas son muy altas puede indicar que el cerebro tiene problemas para “apagarse.” Utilizando entrenamiento de neurofeedback, que enseña al cliente a controlar voluntariamente esa actividad para poder activarla cuando lo necesite y luego desactivarla cuando sea el momento de descansar.
- Problemas de impulsividad y prevención de recaídas: Entrenamiento de neurofeedback para aumentar la capacidad del alcohólico sobrio de abstenerse cómodamente de dar los primeros pasos hacia la bebida.
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